ShotDock captura, anota y sube tu pantalla en segundos — y trae herramientas que normalmente solo encuentras en un editor de fotos: borrar objetos rellenando el fondo, quitar puntos negros, clonar, deformar e iluminar. Nativo para Apple Silicon, en español y pesa menos de 5 MB.
Cada una con su letra, como en Photoshop o Figma. Se aprenden una vez y ya no sueltas el teclado. Y cada herramienta recuerda su grosor, su tamaño y su color: los últimos que le pusiste, también después de cerrar la app.
Van agrupadas por familia y el botón se queda con la última que usaste, así que la barra cabe en un MacBook de 13 pulgadas sin esconder nada. Lo que se le hace a la imagen vive arriba; lo que se hace con ella —tamaño, copiar, guardar, subir— vive abajo.
⇧⌘0 área, ⇧⌘9 ventana, ⇧⌘8 pantalla — y las mismas teclas con ⌃⌘ para grabarlas. Al terminar, Esc copia y cierra, ↩ guarda el archivo y ⌘↩ lo sube y te deja el enlace en el portapapeles. Las tres cierran la ventana.
La nube de ShotDock, sin configurar nada — o tu propio bucket S3, sin intermediario ni cuota. Se cambia de uno a otro desde el menú de la barra, y el botón siempre dice a dónde va lo que estás por subir.
Cada trazo es un paso. ⌘Z y ⇧⌘Z en todo, incluidas las herramientas que rehacen los píxeles — y sin perder el zoom en el que estabas trabajando.
Acércate con ⌘+ o con el trackpad y retoca al píxel. El pincel se mide en pantalla, así que acercarte lo hace más fino de verdad.
Si una flecha o un globo se sale del borde, ShotDock ensancha la imagen en vez de recortarte la anotación.
Interfaz, avisos y actualizaciones en español o en inglés, y se cambia cuando quieras. Hecho en México, sin traducciones a medias.
No son filtros: son las mismas técnicas que usa un editor profesional, corriendo sobre tu captura en cuanto la tomas. Arrastra la línea para comparar.
Pinta encima de una marca de agua, un logo o un objeto y ShotDock vuelve a tejer lo que había detrás copiando parches del propio fondo, igualando el grano y disimulando la unión para que no quede el escalón de tono.

Pasas el pincel por encima de una zona y ShotDock busca las motas oscuras que haya dentro y borra cada una por separado, como si le hubieras dado el borrador una por una. Lo oscuro grande —una sombra, un objeto— ni se entera.

Mide el histograma, el balance de blancos y los percentiles de tu imagen y de ahí saca los ajustes: puntos de negro y blanco, gamma, sombras, curva en S y saturación. Todo en una sola pasada, y te dice en la barra qué hizo.

Eliges de dónde copiar con un clic y pintas la copia donde quieras. Dos círculos en pantalla te enseñan de dónde sale cada brochazo.
Estira la imagen detrás del pincel. Siempre remuestrea desde el original, así que no se hace puré por muchas pasadas que le des.
Clic y mantén: la zona se encoge hacia el centro o se infla, y el efecto crece mientras aprietas. ⌥ invierte. Remuestrea del original, como Deformar.
Con rango tonal como el de Pixelmator: todo, luces, medios o sombras. ⌥ invierte sin cambiar de botón.
Numera con un clic —1, 2, 3— y el contador sigue la cuenta solo. Amplía un detalle con la lupa sin recortar la captura. Y cuando la pantalla trae un RFC, una tarjeta o un correo, pixela o difumina el pedazo y ya.


Marca el pedacito que importa y ShotDock lo amplía en un panel unido por una línea, acomodado solo en el primer lado donde quepa. De 1.5× a 6×, y el panel se arrastra aparte del origen.

No es una lista de deseos: cada una está adentro hoy y se puede probar en cinco minutos.
Barres una zona y cada mota se rellena por separado, distinguiendo una mota de un acento. Ningún otro editor de capturas lo trae.
Herramientas de editor de fotos sobre tu captura, con rango tonal y cada trazo como un paso de deshacer.
⌘E mide el histograma y corrige luz, blancos, contraste y color de una pasada — sin modelo entrenado y sin mandar tu imagen a ningún servidor.
Tú eliges la resolución. macOS graba en píxeles Retina y te deja una película para algo que va a acabar en un chat.
Si una flecha o un globo se salen del borde, la imagen se ensancha. En los demás, lo que se sale se pierde.
Lo mismo que cuesta la licencia de Shottr, con video, cámara y enlace incluidos, y a un tercio de CleanShot X. Sin renovación y sin cuenta que crear.
macOS graba en píxeles de verdad: en una Mac Retina una ventana de 1280 puntos sale a 2560 px y pesa como una película. Pero ese video casi siempre acaba en un chat, un issue o una página, donde nadie va a ver más de 1080p. ShotDock te deja elegir a qué resolución sale — y por omisión graba a la mitad de lo que grabaría macOS.
Solo se graban los cuadros en los que la pantalla cambia, así que una demo quieta casi no pesa. Y esos 59 KB están medidos en la app, no calculados: son un archivo de verdad. Los 50 fps son para tutoriales — a 30 el cursor se ve entrecortado y a 60 pesa un tercio más sin que se note.
Casi todo lo que capturas termina pegado en un chat, un issue o un correo. Para eso ShotDock trae su propia nube: subes y el enlace ya está en el portapapeles, sin bucket que crear ni llaves que pegar. Y si prefieres que tus capturas vivan en tu servidor, eso también está — es la misma app, cambiando una opción.
Los enlaces no se adivinan, y nada se guarda para siempre: cada uno tiene fecha de caducidad y se borra solo. Eso es privacidad, y es lo que mantiene barato el servicio. La anualidad se contrata desde la app, en Preferencias → Subida, porque se le agrega a tu licencia. ¿O prefieres que nada caduque nunca? Apunta ShotDock a tu propio bucket: es gratis, es tuyo, y nadie más se entera de lo que subes.
Te lo decimos derecho, aunque una de las dos respuestas no nos convenga.
Tu propio bucket te sale en centavos al mes y es la mejor opción — por eso viene incluida, gratis y sin tope. Lo que cuesta ahí no es el dinero: es la tarde que te lleva crear el bucket, el usuario, la política de permisos, el bloqueo de acceso público y el dominio. Con la nube de ShotDock eso son cero pasos.
Un tutorial de diez minutos pesa unos 350 MB. Visto por 30 personas son 10 GB de salida. Amazon regala los primeros 100 GB al mes y luego cobra $0.09 por GB: treinta tutoriales así al mes son $324 al año. La nube de ShotDock son $19, los vea quien los vea.
En Amazon pagas por lo que se descarga, así que una captura que se vuelve popular en el Slack de la empresa te sube la cuenta. Aquí no: son $19 al año y ya. Además esa franja gratuita de 100 GB es de toda tu cuenta de AWS — si ya la usas para otra cosa, no te queda nada.
Tres atajos que no pasan por el editor: apuntas, y lo que necesitabas ya está en el portapapeles.
Un PDF que no deja seleccionar, un video, una captura que te mandaron por WhatsApp, el error de una terminal ajena. Recortas el pedazo y el texto se va al portapapeles, con sus acentos y sus renglones en orden. Corre en tu Mac con el mismo motor de «Texto en vivo»: no sale nada a internet.
CONTRATO DE PRESTACIÓN DE SERVICIOS Entre la empresa EXDOO LLC, representada en este acto por su apoderado legal, y el CLIENTE, ambas partes convienen en celebrar el presente contrato al tenor de las siguientes declaraciones y cláusulas.
Salida real del OCR sobre el documento escaneado de arriba, tal cual.
Congela la pantalla y te sale una lupa con la cuadrícula de píxeles y el código encima. Clic y el hex está en el portapapeles — y de paso queda puesto como color de las anotaciones, que es para lo que uno lo saca la mitad de las veces.
#RRGGBB, listo para pegar en CSS o en FigmaEliges el área, desplazas a mano y ShotDock va uniendo lo que aparece. No le manda eventos de scroll a la otra app —eso pide permiso de Accesibilidad y se rompe con cualquier vista rara—: solo mira y pega lo que nadie había visto.
Precios de lista consultados en octubre de 2026. Las funciones de los demás salen de lo que anuncian sus propios sitios; si algo cambió, avísame y lo corrijo.
| ShotDock | Shottr | CleanShot X | Snagit | Captura de macOS | |
|---|---|---|---|---|---|
| Precio | $12 | $12 · se puede usar gratis, con avisos tras 30 días | $35 | Suscripción anual | Gratis |
| Modelo | Pago único, de por vida | Pago único | Pago único + $19/año de actualizaciones | Suscripción anual por usuario | Incluida |
| Borrar objetos rellenando el fondo | Sí | Sí | No | Sí | No |
| Quitar puntos negros de un barrido | Sí | No | No | No | No |
| Clonar, deformar, iluminar/oscurecer | Sí | No | No | No | No |
| Mejora automática de la imagen | Sí | No | No | No | No |
| Anotaciones, pasos numerados, lupa | Sí | Sí | Sí | Sí | Solo marcado básico |
| Stickers y emoji | 638, con los últimos a un clic | No | No | Sus sellos | No |
| Pixelar y difuminar | Sí | Sí | Sí | Sí | No |
| Subir a tu propio S3 | Sí, o a la nube de ShotDock | Sí | Nube propia del fabricante | Screencast.com | No |
| Captura con desplazamiento (páginas largas) | Sí | Sí | Sí | Sí | No |
| OCR y gotero de color | Sí | Sí | Sí | Sí | Solo texto en vivo |
| Grabar video de la pantalla | Sí: área, ventana o pantalla, con audio | No | Sí | Sí | Sí, sin ajustes |
| Tu cámara encima del video | Sí: círculo o rectángulo | No | Sí | Sí | No |
| Español e inglés | Los dos, se cambia | Solo inglés | Solo inglés | Sí | Sí |
Sin mensualidad, sin cuenta, sin renovación de actualizaciones. Pagas una vez y la licencia es tuya, con las versiones que vengan.
¿Prefieres probarla primero? Descarga ShotDock y úsala sin límite de funciones; la licencia se pide después.
Sí. Una sola vez, y la licencia no caduca. Las actualizaciones llegan solas dentro de la app y no se cobran aparte.
En hasta 3 Macs tuyas con una sola clave: la metes en cada una y listo.
Si cambias de computadora, suelta la vieja desde Preferencias › Licencia y el lugar queda libre.
No hace falta ninguna cuenta: guarda en tu disco o copia al portapapeles y ya. Para compartir por enlace tienes dos caminos y eliges tú: la nube de ShotDock, que no pide configurar nada, o tu bucket de S3 con tus llaves, que se quedan en el llavero de tu Mac y no salen de ahí.
Si usas tu propio bucket, no: la app le habla directo a tu proveedor y nosotros nunca vemos ni el archivo ni el enlace. Si usas la nube de ShotDock, el archivo viaja de tu Mac directo a Backblaze; nuestro servidor solo reparte el permiso de subida, que pesa unos kilobytes y sirve para un archivo y cinco minutos. Las llaves del bucket nunca llegan a tu Mac, que es lo que impide que alguien las saque del programa.
S3 es la forma estándar de guardar archivos sueltos en internet y pedirlos por una dirección web. La inventó Amazon, pero hoy la hablan casi todos —Backblaze B2, Cloudflare R2, Wasabi, DigitalOcean, o un MinIO en tu propio servidor—, así que una sola opción en la app te sirve con cualquiera de ellos.
SSH se descartó por tres razones, y la primera es de seguridad. Una llave de SSH abre la máquina entera: si alguien la saca de tu Mac, entra a tu servidor. Una llave de S3 se puede limitar a un bucket, a solo escribir, y se revoca en un clic sin tocar nada más.
La segunda: SSH deja el archivo en un disco, pero no te da una dirección. Para que el enlace funcione haría falta además un servidor web, permisos de carpeta, rutas públicas y un dominio — o sea, montar a mano lo que S3 ya trae hecho.
Y la tercera: un servicio de S3 aguanta que un enlace se abra mil veces y se apoya en un CDN; un VPS chico con SSH se cae. Si de todos modos quieres tu servidor, ahí está MinIO: es compatible con S3, lo instalas en tu máquina y ShotDock le habla igual.
Porque nada gratis dura para siempre sin que alguien lo pague. Guardar todo eternamente obliga a cobrar más caro a quien casi no lo usa. Con caducidad, el costo tiene techo y el precio se queda bajo. De paso es privacidad: una captura de trabajo rara vez debe seguir en línea dos años después. Con la anualidad eliges tú entre 7, 30, 90 y 365 días; y si quieres que nada caduque nunca, ahí está tu propio bucket.
La nube sigue viva hasta la fecha que pagaste; ahí no se corta nada a medias. Al vencer, tu cuenta vuelve al plan que trae la licencia —5 subidas al día— y lo que ya está subido se queda hasta que se cumpla su plazo. La app no se capa nunca: la licencia es tuya y todas las herramientas siguen funcionando, con o sin nube.
macOS 14 (Sonoma) o superior, en una Mac con Apple Silicon. La descarga pesa 1.6 MB y la app instalada unos 5 MB. La primera vez pide permiso de grabación de pantalla, que es lo que macOS exige para poder capturar.
Sí, el uso comercial está permitido.
Tómala, límpiala, anótala y comparte el enlace. Tres segundos y dos teclas.
Hechas con el mismo cuidado: nativas, rápidas y sin mensualidades raras.
SSH y SFTP nativo para Mac: organiza tus servidores, divide la terminal en dos y mueve archivos entre servidores. Con llaves compartidas y tu libreta sincronizada por iCloud.
shelldock.app ↗
Lee y escribe discos ext4 y NTFS en tu Mac, sin extensiones de kernel ni pedirte la contraseña a cada rato.
omnimount.es ↗
El gestor de archivos de doble panel para macOS: visor instantáneo, cola de copias con avance real y SFTP integrado.
superfinder.es ↗